Cómo evitar las pesadillas y los terrores nocturnos

Atención médica preventiva

Introducción

Dormir bien es fundamental para el bienestar físico y emocional de cualquier persona. Aunque todas las personas experimentan sueños cada noche, algunas pueden experimentar pesadillas o terrores nocturnos. Éstos pueden ser terribles, ya que pueden interrumpir el sueño y afectar la calidad de vida. Las pesadillas y los terrores nocturnos son diferentes, aunque ambos son una forma de sueño disruptivo. En este artículo, se discutirán las diferencias entre los dos, cómo evitarlos y vivir con ellos.

Pesadillas

Las pesadillas son sueños angustiosos que generalmente involucran miedo, terror o ansiedad y que pueden despertar a una persona de su sueño. A menudo son el resultado de estrés, ansiedad o depresión y, a veces, pueden estar relacionados con eventos traumáticos en la vida de una persona. El miedo a las pesadillas puede hacer que una persona evite dormir y evite la pérdida de calidad del sueño. Sin embargo, hay varias cosas que una persona puede hacer para evitar las pesadillas. En primer lugar, se deben identificar los factores desencadenantes de las pesadillas. El estrés es un factor común. La meditación, el ejercicio y el yoga son formas efectivas de reducir el estrés y la ansiedad. Además, una alimentación saludable y equilibrada puede ayudar a tener un sueño mejor y reducir el estrés. El consumo de alcohol, drogas y cafeína antes de dormir también puede influir en la aparición de pesadillas. Es importante que las personas intenten limitar o evitar estos estimulantes antes de acostarse.

Consejos para evitar pesadillas

  • Identificar y abordar el estrés y la ansiedad.
  • Practicar la meditación, el yoga o el ejercicio regularmente para reducir el estrés.
  • Seguir una dieta equilibrada y saludable.
  • Evitar el consumo de alcohol, drogas y cafeína antes de dormir.

Terrores nocturnos

Los terrores nocturnos son diferentes a las pesadillas. Los terrores nocturnos son episodios de miedo y agitación que ocurren durante el sueño profundo. A diferencia de las pesadillas, los terrores nocturnos ocurren en la fase del sueño conocida como "sueño de ondas lentas" y la persona afectada puede no recordar el episodio al despertar. Los terrores nocturnos son más comunes en los niños que en los adultos y, a menudo, desaparecen durante la adolescencia. Sin embargo, algunas personas pueden experimentar terrores nocturnos en la edad adulta. Los terrores nocturnos están relacionados con trastornos del sueño como la apnea del sueño y los trastornos de movimiento durante el sueño.

Consejos para evitar terrores nocturnos

  • Mantener un horario regular de sueño para asegurarse de que se duerme la cantidad adecuada.
  • Controlar la ansiedad y el estrés con técnicas de relajación como la meditación o el yoga.
  • Evitar el consumo de alcohol y drogas que puedan afectar el sueño.
  • Comunicar a un médico si se cree que se tiene apnea del sueño o un trastorno de movimiento durante el sueño.

Vivir con pesadillas y terrores nocturnos

Si bien evitar las pesadillas y los terrores nocturnos es importante, es posible que no se puedan evitar siempre. Si se experimentan pesadillas o terrores nocturnos, hay varias formas de manejarlos. Una vez más, se recomienda practicar técnicas de relajación como la meditación o el yoga para controlar la ansiedad y el estrés. Además, se pueden utilizar técnicas de visualización durante el día para prepararse para manejar la pesadilla o el terror nocturno antes de acostarse. Si se experimentan pesadillas o terrores nocturnos, puede ser útil hablar de ellos con un terapeuta o un profesional de la salud mental. Los trastornos de ansiedad o estrés postraumático pueden ser la causa subyacente de las pesadillas y los terrores nocturnos. Una terapia cognitivo-conductual puede ayudar a abordar estos problemas y enseñar a la persona a manejar mejor las pesadillas y los terrores nocturnos.

Consejos para manejar las pesadillas y terrores nocturnos

  • Practicar técnicas de relajación como la meditación o el yoga para reducir la ansiedad y el estrés.
  • Utilizar técnicas de visualización para prepararse para manejar las pesadillas o los terrores nocturnos antes de acostarse.
  • Hablar con un terapeuta o un profesional de la salud mental si las pesadillas o los terrores nocturnos son frecuentes y afectan la calidad del sueño.

Conclusión

Las pesadillas y los terrores nocturnos pueden ser una experiencia aterradora y pueden afectar la calidad del sueño y la calidad de vida. La identificación de factores desencadenantes y la práctica de técnicas de relajación y manejo del estrés pueden ayudar a evitarlos. Si no se pueden evitar, se pueden utilizar técnicas de visualización y hablar con un terapeuta o profesional de la salud mental para manejar las pesadillas y los terrores nocturnos. Es importante recordar que con la ayuda adecuada, es posible tener un sueño reparador y vivir sin la angustia que pueden causar las pesadillas y los terrores nocturnos.