Cómo el ejercicio físico puede reducir el riesgo de enfermedades crónicas

El ejercicio físico es una herramienta muy útil y efectiva en la prevención y el tratamiento de las enfermedades crónicas. Cada vez son más las evidencias que indican que hacer ejercicio regularmente puede reducir el riesgo de padecer diabetes, enfermedades cardiovasculares, trastornos respiratorios, osteoporosis, cáncer, entre otras enfermedades crónicas.

¿Por qué el ejercicio físico es tan importante para la salud?

El cuerpo humano está diseñado para moverse, y la actividad física regular es esencial para mantener el correcto funcionamiento del organismo. El sedentarismo o la falta de actividad física pueden afectar negativamente la función pulmonar, cardiovascular, muscular, entre otras, y aumentar el riesgo de enfermedades crónicas.

El ejercicio físico es beneficioso para el organismo de diversas maneras. Por ejemplo, ayuda a mantener un peso saludable, mejora la circulación sanguínea, fortalece los músculos y los huesos, reduce el estrés y la ansiedad, mejora la calidad del sueño, aumenta la energía y la resistencia física.

¿Cómo puede el ejercicio físico reducir el riesgo de enfermedades crónicas?

Según los estudios, el ejercicio físico regular puede reducir significativamente el riesgo de enfermedades crónicas, e incluso puede revertir algunos de los efectos de estas enfermedades en el organismo. Algunas de las formas en que el ejercicio físico puede reducir el riesgo de enfermedades crónicas son:

  • Controlar la glucemia: El ejercicio físico ayuda a regular los niveles de azúcar en la sangre, lo que es especialmente importante para las personas con diabetes o en riesgo de padecerla. También puede prevenir la resistencia a la insulina y reducir la inflamación del cuerpo.

  • Mejorar la salud cardiovascular: El ejercicio físico ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión, el colesterol elevado y la enfermedad coronaria. También puede reducir la inflamación del cuerpo, que es un factor de riesgo importante para las enfermedades cardiovasculares.

  • Fortalecer los huesos: El ejercicio físico ayuda a fortalecer los huesos y prevenir la osteoporosis. Además, puede mejorar la capacidad pulmonar y reducir el riesgo de enfermedades respiratorias.

  • Reducir el riesgo de cáncer: El ejercicio físico puede reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer, como el cáncer de colon, de mama y de próstata. Además, puede mejorar la calidad de vida de las personas con cáncer y reducir el riesgo de recaídas.

¿Cómo empezar a hacer ejercicio físico?

Si no estás acostumbrado a hacer ejercicio físico regularmente, es importante empezar poco a poco y aumentar gradualmente la intensidad y la duración del ejercicio. Lo ideal es hacer un mínimo de 30 minutos de actividad física moderada al día, como caminar, nadar, montar en bicicleta, bailar, hacer yoga, entre otros.

También es importante elegir un tipo de actividad física que te guste y te divierta, ya que esto aumentará la probabilidad de que sigas haciéndolo a largo plazo. Además, es recomendable que busques el asesoramiento de un profesional de la salud o un entrenador personal para que te guíe en la elección del tipo de ejercicio más adecuado para ti.

Conclusión

El ejercicio físico es una herramienta muy útil y efectiva en la prevención y el tratamiento de las enfermedades crónicas. Hacer ejercicio regularmente puede reducir significativamente el riesgo de enfermedades crónicas, controlar la glucemia, mejorar la salud cardiovascular, fortalecer los huesos, reducir el riesgo de cáncer, entre otros beneficios.

Si no estás acostumbrado a hacer ejercicio físico regularmente, empieza poco a poco y aumenta gradualmente la intensidad y la duración del ejercicio. Elige un tipo de actividad física que te guste y te divierta, y busca el asesoramiento de un profesional de la salud o un entrenador personal si lo necesitas. Recuerda que el ejercicio físico es esencial para mantener una buena salud y prevenir las enfermedades crónicas.